El arte de la persuasión
¿CUÁL es el objetivo de la publicidad comercial? Las empresas dicen que sus anuncios prestan un servicio público porque informan acerca de sus productos. La Asociación Internacional de Publicidad dice: “El consumidor necesita la publicidad para estar bien informado, pues la información le ayuda a elegir. La publicidad —en su sentido más amplio— es el conducto fundamental por el que dicha información pasa del fabricante al consumidor”.
Por supuesto, todos sabemos que la publicidad no se limita a informar; su labor es vender. No es objetiva ni neutral. Se considera que un anuncio es bueno si logra captar la atención del consumidor y lo impulsa a comprar el producto anunciado.
Además, la publicidad no solo vende productos, sino marcas. El fabricante de una importante marca de detergente no invertirá millones de dólares en publicidad para animar al público a comprar cualquier detergente. Lo que pretende es que la gente compre el suyo. Querrá anuncios que de algún modo convenzan al público de que su marca de detergente es la que más le conviene.
El público objetivo
Para que un anuncio sea efectivo, debe dirigirse a un público en concreto: niños, amas de casa, gente de negocios o algún otro grupo. El mensaje publicitario ha de centrarse en los asuntos que más interesan a dicho público, y así captará su atención. Luego tiene que difundirse a través de aquellos medios de comunicación que mejor lleguen a tales personas.
Antes de crear un anuncio se estudia cuidadosamente cuál será el público que, con más probabilidad, comprará y utilizará el producto. Los anunciantes han de saber quién es ese público, cómo piensa y se comporta, qué desea y en qué sueña. Una publicista profesional escribió: “Hacemos todo lo posible por saber exactamente a quiénes va dirigido nuestro mensaje: quiénes son, dónde viven, qué compran y por qué. Basándonos en estos datos, escribimos mensajes publicitarios persuasivos. Nuestro público objetivo responderá a la persuasión, no a los alardes ni a nuestros intereses ni a las flechas retóricas disparadas al azar”.
Elementos de persuasión
Al crear un anuncio es fundamental elegir con cuidado las palabras. Es común oír elogios exagerados. A unos cereales para el desayuno se les califica de “fabulosos”, y una empresa de tarjetas de felicitación dice que la gente compra sus tarjetas cuando “quiere enviar lo mejor”. Aunque no siempre es fácil distinguir entre los elogios exagerados y el engaño deliberado, los creativos —quienes idean los anuncios— deben procurar no hacer afirmaciones que puedan ser desmentidas con hechos verificables. En algunos países hay leyes que prohíben tal falta de honradez, y las empresas presentan enseguida demandas si ven amenazados sus intereses por los anuncios engañosos de la competencia.
Cuando un producto es casi igual a otros, no es mucho lo que los anunciantes pueden decir de él; de ahí que a menudo recurran a un mensaje publicitario escueto o hasta lo eliminen. Muchos identifican su producto con un eslogan pegadizo, como por ejemplo: “No te lo pienses” (una marca de calzado deportivo), “Desayuno de campeones” (unos cereales para el desayuno), “Es su dinero, exija más” (un tipo de automóvil) y “Está en buenas manos” (una compañía de seguros).
La publicidad visual, sea en una revista o en la televisión, contiene poderosas formas de sugestión que van más allá de lo que en realidad se dice del producto. La manera de presentar un producto puede comunicar ideas como “si compra este reloj, se ganará el respeto de la gente” o “con esta marca de pantalones vaqueros atraerá al sexo opuesto” o “con este automóvil será la envidia de sus vecinos”. En una de las campañas publicitarias más conocidas y exitosas, una empresa tabacalera vincula a sus cigarrillos la imagen de unos vaqueros, hombres fuertes, robustos, decididos. Su mensaje, sin palabras, es: “Fume nuestros cigarrillos y será como estos admirados hombres de acción”.
Aunque las palabras bien pensadas y las imágenes visuales tienen su importancia, en los anuncios radiados y televisados también influye mucho la música. Despierta las emociones, da ambiente a un anuncio, ayuda a hacerlo memorable y mejora la actitud de los consumidores hacia el producto.
La revista World Watch dice: “Los anuncios mejor elaborados son obras maestras que combinan imágenes impactantes y dinámicas con lenguaje persuasivo, para apelar a nuestros temores y fomentar nuestros sueños más recónditos. Los anuncios que se televisan en los países industrializados durante las horas de mayor audiencia contienen más sugestión en un minuto que ninguna otra cosa que se haya ideado”.
Apelan a la lógica y a las emociones
Los anuncios se elaboran con sumo cuidado para apelar a los deseos y valores propios del público objetivo. Un anuncio tal vez apele a la necesidad de divertirse, al ansia de seguridad o al anhelo de ser aceptado. Tal vez vaya orientado al deseo de impresionar, de estar limpio o de sobresalir. Algunos anuncios promueven sus productos apelando a los temores de la gente. Por ejemplo, una compañía de enjuagues bucales advertía así de los peligros del mal aliento: “Ni su mejor amigo se lo dirá”, y “Muchas veces dama de honor, pero nunca la novia”.
A veces, con solo mirar un anuncio ya se nota a qué apela. Algunos anuncios van dirigidos principalmente al lado consciente, racional y lógico de la mente. Presentan información precisa sobre un producto. Por ejemplo, un letrero informa de que el pescado se vende a mitad de precio. Otra manera de enfocar el anuncio pudiera ser la de presentar un argumento persuasivo. Este tipo de anuncio tal vez indique que el pescado a mitad de precio no solo representa un ahorro para el comprador, sino que también le deleitará el paladar y será muy nutritivo para toda la familia.
Otros anuncios apelan a nuestras emociones, y con ese fin, vinculan al producto unas imágenes agradables. Los fabricantes de cosméticos, cigarrillos y licores recurren mucho a ese tipo de publicidad. También hay anuncios que se valen de la repetición. Esta táctica de venta agresiva se basa en la esperanza de que si la gente oye un mensaje suficientes veces, acabará creyéndoselo y comprará el producto, aunque deteste el anuncio en sí. Esta es la razón por la que muchos anuncios se repiten hasta la saciedad. Es una técnica que suelen utilizar las empresas de productos farmacéuticos de venta sin receta.
Entre los anuncios que apelan a nuestras emociones están los que nos dicen directamente que hagamos algo: “¡Beba esto!”, “¡Compre ahora!”. Se trata de un tipo de publicidad que por lo visto surte mejor efecto con productos que el público ya conoce y son de su gusto. Finalmente, hay otro género de anuncios importante: los orientados a la imitación o a la recomendación. En ellos aparecen personas famosas o atractivas que utilizan o recomiendan el producto que el anunciante quiere que compremos. Su enfoque parte de la premisa de que la gente quiere ser como las personas a las que admira. Un ejemplo de ello lo tenemos en el anuncio del vaquero que fuma un cigarrillo.
Poder de atracción
¿Se ha dado cuenta de que puede llegar a acostumbrarse tanto a un olor o ruido constante que ya casi no lo perciba? Lo mismo sucede con la publicidad.
Según la revista Business Week, el estadounidense de término medio se ve expuesto todos los días a unos tres mil mensajes publicitarios. ¿Cómo reacciona la gente? Los pasa por alto, literal o mentalmente. La mayor parte de la población solo presta a la publicidad, como mucho, una atención limitada.
Para vencer la apatía del público, los anuncios deben ser atrayentes. La publicidad televisiva contiene efectos visuales llamativos. Procura ser entretenida, espectacular, divertida, desconcertante o emotiva. Presenta a celebridades y simpáticos personajes de dibujos animados. En muchos casos recurre al sentimentalismo centrándose en gatos, perritos o bebés, para atraer la atención de los telespectadores.
Una vez que el anunciante ha captado la atención del público, tiene que mantener su interés el tiempo suficiente para que este descubra el producto que se ofrece. Un anuncio eficaz no solo entretiene, trata de persuadir para que se compre.
Así es, en pocas palabras, como trabaja la publicidad.
Fuente: Despertad 22 de Agosto de 1998 pág. 4-7. Editada por Los Testigos de Jehová (www.watchtower.org)
Quiero un diseño “SIMPLE”
Que bueno es vivir cada día y disfrutar de nuevas experiencias. A veces creemos que nos ha pasado todo y que nada podrá sorprendernos, otras veces nuestra experiencia nos hace la jugada y sentimos que no hay nada que pueda complicarnos el día.
La verdad debo admitir que muchas veces, a causa de mi imperfección, suelo dejar que esto me suceda: EL CREER QUE LO SE TODO.
Hace algunos días tuve el privilegio de conversar con uno de mis mejores clientes; lo que lo ha convertido en uno de los mejores ( A parte de la constancia y el pago, hehe.) es que siempre le gusta mi primera propuesta ante sus necesidades.
Resulta que, como siempre, me planteó una de sus ideas: quería una nueva imagen para su negocio, y yo pensé: ¡Bien!, esto será pan comido…
Me expresó su deseo de que fuera divertido, con dibujos, entre otros. Regresé a donde mejor trabajo: “Mi habitación”, luego de unas horas terminé mi propuesta y debo decirles que me encantaba… Luego de enviársela a través de un correo, recibí una respuesta que nunca esperaba: NO ME GUSTÓ EL DISEÑO – y para agregar- QUIERO ALGO ”SIMPLE”.
Dentro de mi desilusión decidí empezar a trabajar de nuevo, eran alrededor de las 2 de la tarde. Realicé una propuesta simple, con dibujos y divertida… Luego de enviarla, ¿Qué creen?…: NO LE GUSTÓ. Quería dibujos y diversión pero que no se viera “INFANTIL”. Bien, seguí adelante.
Luego de unas 3 horas envié mi nueva propuesta y me dije a mí mismo: “ESTA ES”. Pero nuevamente: ¡¡¡NO LE GUSTÓ!!! Esta vez quería colores “SUAVES”. La verdad es que no podía creerlo, un diseño “SIMPLE” estaba haciendo del día uno de los más caóticos de mi vida como diseñador.
Emprendí mi viaje hacia una nueva y definitiva propuesta, tardé más de 5 horas en lograr terminar un diseño que llenara mis necesidades luego de ser rechazado de manera tan atroz. Finalmente a las 3.30 am del día siguiente había finalizado.
Fui a la cama y debo admitir que dormí como un Rey… Decidí no pensar más en el diseño “SIIIIMPLEEE”. ¿Y qué creen que sucedió cuando desperté y revisé mi cuenta de correos?…
¡¡¡LE GUSTÓ!!!. Fue en ese momento que dije: VALIÓ LA PENA.
La conclusión es que nunca hemos vivido TODO, siempre sucederá algo que hará que nuestra vida como diseñadores no sea monótona sino llena de retos y aventuras… Por supuesto, nunca olviden que:
Hay muchos tipos de diseños pero no existe 1 solo que sea “SIMPLE”.

“El OJO del Diseñador”
Como diseñador tengo la oportunidad de rodearme de buenos colegas y muchas
veces participamos de actividades sociales juntos. Gracias a ello, numerosas
ocasiones me han llevado a notar un hecho muy común y, aparentemente, innato:
El Diseñador Gráfico ejerce su labor las 24 horas del día.
¿Qué me llevó a pensar de esta forma en dichas actividades sociales?.
He aquí algunos ejemplos:
- Decidimos ir a comer a un Fast Food, lo primero que hicieron mis colegas
al ver el menú fue observar y CRITICAR los colores, el esquema, las tipografías…
En vez de decir “Yo ordenaré esto”, sólo se escuchaba “Yo haría esto así o asá”,
“Yo hubiese utilizado tal o cual fuente”, entre otros…
- Camino a la playa, de los más de 500 letreros que habían durante el trayecto
sólo se libraron de críticas los de Señales de Tránsito… Y aún esos se llevaron
una que otra crítica…
Estos no son casos aislados, suceden cada día alrededor de todo el mundo
en cientos de idiomas y a todas horas.
Por ello he llegado a la conclusión de que es bueno beneficiarse de que no
sólo nosotros mismos sino también quienes nos rodeen POSEAN Y HAGAN USO DE:
“El Ojo del Diseñador”.

¿Debe existir rigidez en el Diseño?
Hace poco observando un Tv Show muy auditado escuché a un “Diseñador Experto” decir que el diseño debía estar lleno de rigidez. Inmediatamente surgieron muchas interrogantes en mi cabeza, algunas aún están presentes…
Rigidez se define como la ”Cualidad de lo que no se puede doblar ni torcer”; “Actitud del que cumple o hace cumplir las normas de forma excesivamente rigurosa”.
Tomando en cuenta esta definición el “Experto” antes citado mencionó que en la realización del diseño no debe haber lugar para variantes: “tenemos un tema, un objetivo, un público Y SÓLO UNA SOLUCIÓN”.
Cuando se solicitan los servicios de un Diseñador Gráfico… ¿Cuál es el propósito del cliente?. Sin duda es darle solución a una necesidad. Esta solución debe ser objetiva ya que tiene un fin definido. Pero, sin duda, el diseñador debe ofrecer una propuesta que posea maleabilidad. ¿Porqué maleabilidad?… La respuesta es clara: Si el cliente no está satisfecho con la posible solución ofrecida o que tal si desea agregar una variante ¿Permitirá la rigidez presente en el diseño que sea adaptado a Su pensar? DE NINGUNA MANERA.
La idea de que de buenas a primeras TODOS los clientes acepten la primera propuesta ofrecida por el diseñador es MUY UTÓPICA.
Un diseño rígido sin lugar a la flexibilidad, a mi pensar, es un fracaso. Carece de sentido, deja de lado la creatividad y cede lugar al “YOÍSMO”.
En nuestra labor como diseñadores debe haber un lugar a la opinión de quien solicita nuestro servicio, un espacio a la condescendencia. Sólo así podrá haber éxito.
Afirmo rotundamente que lejos de la RIGIDEZ el diseño debe poseer FLEXIBILIDAD.
Esa es mi humilde opinión… ¿Y tú qué piensas?

¿Es el DISEÑO un ARTE?
¿Qué es exactamente el arte?
Según el Webster’s Ninth New Collegiate Dictionary arte se define como: “Ejercicio consciente de la habilidad y la imaginación creativa, particularmente en la producción de obras estéticas”. Según este significado, podemos decir que un artista debe tener habilidad e imaginación creativa. Al ejercer estas dos aptitudes, puede crear algo que resulte agradable o atractivo.
Millones de diseñadores gráficos han debatido lo que ha resultado ser un tema muy polémico: “¿Es o no el diseño un arte?”.
Muchos alegan que en vista de que el objetivo del diseño es comunicar un asunto específico y ofrecer una solución llana a una necesidad, el diseño no puede ser un arte sino el empleo de estrategias a fin de expresar un mensaje definido.
Teniendo presente el concepto de arte que citamos al inicio surgen varias preguntas dignas de análisis:
¿El diseño requiere de habilidad?
¿Requiere imaginación creativa?
¿Debe ser estético?
¿La creación o resultado final debe ser agradable o atractiva?
No es un misterio que cada una de las interrogantes anteriormente citadas merecen una contestación afirmativa en la mayoría de los casos. Teniendo esto presente ¿Porqué miles de diseñadores afirman que el diseño no es un arte?, ¿Porqué tantos “comunicadores gráficos” no se abren a la posibilidad de que el diseño sea una forma de arte?.
Cada quien tiene el libre albedrío de plantear su criterio, pero sin duda alguna el hecho de que el diseño sea un arte, a mi pensar, es digno de meditación.
Y tú ¿Qué opinas?

¿Mala digestión en el diseño?
¿Alguna vez has experimentado una mala digestión luego de comer?.
La mala digestión suele definirse como “la incapacidad más o menos habitual de digerir bien los alimentos”.
¿Qué tiene esto que ver con el diseño?, Yo no diseño con el estomago -Dirás-. Pero la realidad es que puede ser que hayas experimentado mala digestión luego de un diseño. ¿Cómo?…
Tal como se es incapaz de digerir bien un alimento también podemos ser incapaces de digerir bien una jornada de trabajo cualquiera en la que estuvimos realizando un diseño específico.
Podemos determinar si experimentamos mala digestión en el diseño si luego de entregar el trabajo sentimos:
-Pesadez.
-Dolor de cabeza.
-Dolores en la espalda a la altura del esternón.
-Falta de energía.
-Ganas de no volver a trabajar con el cliente… (A veces muy común este síntoma, aunque muy utópico).
La principal causa de mala digestión en el diseño es el estrés. Algo que casi no experimentamos los diseñadores gráficos (Sarcasmo).
Remedio: Hmmm… ¡No hay!. Si la has experimentado, ¡BIENVENID@ AL CLUB! y si no, pues, acá te esperamos.
Sigan diseñando, todo es parte del proceso.
Nos vemos en un próximo capítulo, a la misma hora y por el mismo canal.

¿Has aprendido el secreto?
¿Quién no ha visto un programa de cocina? Aún sin ser amantes del cocinar- pero sí del comer- todos en algún momento (5 segundos o 1 hora) hemos observado a algún Chef de esos que llegan a ser famosos realizar un plato que a simple vista llega a parecer exquisito y, de hecho, lo es. Luego de haber realizado con esmero lo que ellos llaman la creación de “una explosión de sabores”, de algo “delicioso”, entre otros; viene la frase que parece ser la hermana del plato: “Esto es gracias a mi ingrediente SECRETO”.
¿SECRETO?, ¿Cómo Secreto?… ¿Acaso no llevo una hora observando el programa y analizando cada paso dado para la creación del plato?…. ¿SECRETO?… Aunque desde este punto de vista parece irónico, la realidad es que SÍ, es secreto. Aunque se observó cada paso y el ardua labor del chef, hay un elemento intangible que a veces pasa por desapercibido pero que es fundamental y sumamente necesario durante el proceso.
En el Diseño Gráfico, Comunicación Gráfica, “Comunicacción”, Traducción e Interpretación Gráfica o como se sientan mejor llamándole a esta labor; hay un “ingrediente secreto” totalmente necesario para lograr la creación de una verdadera obra maestra, la creación de un elemento que transmita el mensaje que queremos llevar a las personas de manera eficaz y, sin duda, de forma atractiva.
¿Pueden imaginar a un Cirujano realizando una operación a corazón abierto, lleno de odio? ¿Cuál sería el resultado? O quizá pensemos en alguien que se dedique a la pedagogía pre-escolar , ¿Qué ocurriría si no sintiera amor por los niños? En cualquiera de los casos el resultado sería muy negativo.
Regresemos al chef, ¿Creen que el “ingrediente secreto” e intangible que utilizó y logró que el plato fuera exquisito fue el odio, la apatía o el desgane? La respuesta es un rotundo NO.
Cada VERDADERO Diseñador o Comunicador Gráfico se esfuerza por realizar su labor con AMOR, sí, así es, AMOR. El éxito de cada una de nuestras creaciones depende de este “ingrediente secreto” que es fundamental (Al igual que para el Chef). Es lo que nos motiva a pasar, algunas veces, horas realizando un boceto y muchas más frente al computador. Es ese mismo amor que nos motiva a seguir aumentando nuestros conocimientos y mejorar nuestras habilidades con el fin de ofrecer a cada cliente y cada uno de los que llegarán a ser espectadores, un trabajo de calidad y lleno de profesionalismo.
Así que damos gracias primero a Jehová por darnos esta cualidad y luego a cada uno de los que nos han servido de inspiración y de fuente de estímulo para que seamos DISEÑADORES GRÁFICOS que realizan su labor con denuedo, esmero, intrepidez y sobretodo con AMOR.
Yo aprendí, y tú… ¿Has aprendido el secreto?

PHOTO BY: WWW.SONPAREJA.COM
SALARIO DIGNO PARA UN DISEÑADOR GRÁFICO ¿?
Esta mañana, como de costumbre, estuve visitando las distintas Páginas Web dedicadas a la publicación de vacantes de diversas y numerosas empresas (Con el fin de ofrecer los servicios de nuestra empresa vía Online). En ese recorrido me encontré con una oferta de empleo: “SE BUSCA DISEÑADOR GRÁFICO” – Requisitos: Conocimientos de la Suite Adobe, Freehand, Corel Draw y POR SI FUERA POCO Cinema 4D y Maya! – Horario: 8:00 am. a 5:00 pm. – Salario: RD$8,000 el equivalente a US$ 210!
Fue ese preciso momento en que nació mi pregunta: ¿En realidad las empresas y personas creen que ese es el SALARIO DIGNO para un Diseñador Gráfico?
Obviamente cualquiera que opine de esa manera está menospreciando la labor de quienes se han esforzado tanto física, emocional como económicamente por obtener una preparación en este campo de la informática. Es inconcebible que una persona que está supuesta a pasar el 70% de su día laborando para una empresa, reciba un salario que cubrirá tan sólo el 40% de sus necesidades!!!
La razón por la cual hemos redactado este “Post” es para exhortar a todos nuestros colegas a darle valor al esfuerzo que cada uno ha hecho por lograr ser un D.G. A las empresas empleadoras, POR FAVOR, sean conscientes; aunque deben obtener ganancias eso no significa que deban devaluar el trabajo de los demás.
¡SOMOS DISEÑADORES GRÁFICOS! ¡NO MARIONETAS!
TODOS MERECEMOS UN SALARIO DIGNO
PHOTO BY: NOTICIAS DEL FRENTE
¡Música para diseñar con ESTILO!

No hay nada mejor que tener una idea en “bruto” para sacarle el máximo provecho y convertirla en una obra maestra. Es el momento en que comenzamos a preguntarnos el Cómo lo haremos y de qué maneras distribuiremos los elementos que tenemos a nuestra disposición, en fin… Es el momento en que preparamos el ambiente para derrochar toda nuestra imaginación y habilidades a fin de crear un DISEÑO CON MUCHO ESTILO!
Es por ello que acá les recomiendo una canción que les dará el impulso necesario para mezclar sus IDEAS!
PARA DESCARGAR:
El Arte de Diseñar Nace del Interior
Siempre que observamos un diseño cualquiera en algún medio visual, nos preguntamos ¿Cómo lo hicieron? ¿Cómo se les ocurrió esa idea? ¿Podría yo realizarlo?. Las respuestas a esas preguntas se resumen en las siguientes palabras: “Mientras nuestro cerebro esté en funcionamiento, todo es posible”. Todos somos capaces de realizar diseños gráficos de la más alta calidad y creatividad. Sólo pensemos en las cosas que vemos a diario ( Un anciano ejercitándose, un gato y un perro jugando, un programa de televisión sobre chimpancés bailando, entre otros.). Todas las acciones que nuestro cerebro recibe mediante nuestro sentido de la vista son interpretadas de una manera asombrosa; podríamos fusionar hasta 50 actividades que hallamos experimentado en nuestro día y CREAR EL MÁS IMPRESIONANTE DE LOS DISEÑOS!. Debemos siempre estar atentos a los pequeños detalles envueltos en nuestro diario vivir, de seguro, si prestamos atención, podremos lograr que en nuestro interior se cree el bello ARTE DE DISEÑAR.


