¿Has aprendido el secreto?
¿Quién no ha visto un programa de cocina? Aún sin ser amantes del cocinar- pero sí del comer- todos en algún momento (5 segundos o 1 hora) hemos observado a algún Chef de esos que llegan a ser famosos realizar un plato que a simple vista llega a parecer exquisito y, de hecho, lo es. Luego de haber realizado con esmero lo que ellos llaman la creación de “una explosión de sabores”, de algo “delicioso”, entre otros; viene la frase que parece ser la hermana del plato: “Esto es gracias a mi ingrediente SECRETO”.
¿SECRETO?, ¿Cómo Secreto?… ¿Acaso no llevo una hora observando el programa y analizando cada paso dado para la creación del plato?…. ¿SECRETO?… Aunque desde este punto de vista parece irónico, la realidad es que SÍ, es secreto. Aunque se observó cada paso y el ardua labor del chef, hay un elemento intangible que a veces pasa por desapercibido pero que es fundamental y sumamente necesario durante el proceso.
En el Diseño Gráfico, Comunicación Gráfica, “Comunicacción”, Traducción e Interpretación Gráfica o como se sientan mejor llamándole a esta labor; hay un “ingrediente secreto” totalmente necesario para lograr la creación de una verdadera obra maestra, la creación de un elemento que transmita el mensaje que queremos llevar a las personas de manera eficaz y, sin duda, de forma atractiva.
¿Pueden imaginar a un Cirujano realizando una operación a corazón abierto, lleno de odio? ¿Cuál sería el resultado? O quizá pensemos en alguien que se dedique a la pedagogía pre-escolar , ¿Qué ocurriría si no sintiera amor por los niños? En cualquiera de los casos el resultado sería muy negativo.
Regresemos al chef, ¿Creen que el “ingrediente secreto” e intangible que utilizó y logró que el plato fuera exquisito fue el odio, la apatía o el desgane? La respuesta es un rotundo NO.
Cada VERDADERO Diseñador o Comunicador Gráfico se esfuerza por realizar su labor con AMOR, sí, así es, AMOR. El éxito de cada una de nuestras creaciones depende de este “ingrediente secreto” que es fundamental (Al igual que para el Chef). Es lo que nos motiva a pasar, algunas veces, horas realizando un boceto y muchas más frente al computador. Es ese mismo amor que nos motiva a seguir aumentando nuestros conocimientos y mejorar nuestras habilidades con el fin de ofrecer a cada cliente y cada uno de los que llegarán a ser espectadores, un trabajo de calidad y lleno de profesionalismo.
Así que damos gracias primero a Jehová por darnos esta cualidad y luego a cada uno de los que nos han servido de inspiración y de fuente de estímulo para que seamos DISEÑADORES GRÁFICOS que realizan su labor con denuedo, esmero, intrepidez y sobretodo con AMOR.
Yo aprendí, y tú… ¿Has aprendido el secreto?

PHOTO BY: WWW.SONPAREJA.COM


Buenísimo! El amor, buen secreto…
12 agosto, 2011 en 5:34 PM
creo q e es algo q no se aprende, sino que se descubre. Como estas cosas que uno siente pero no sabe q son hasta q otra persona q paso por lo mismo se las dice. Es algo q se deberia recalcar en las universidades no solo en el diseño sino en cada carrera, para que existan buenos profesionales y no superpoblacion de personas que hacen daño a la reputacion del resto
28 agosto, 2011 en 11:54 AM
Hola…!!! Estoy contigo 100%
31 agosto, 2011 en 6:22 PM